
Nitzsche dijo algo asío como: "Quien tiene un para qué, siempre encuentra un como".
Pensando en la vida y sus vaivenes, leyendo un poco el domingo por la tarde, me encuentro con esta frase que intenta darle una respuesta a mi pregunta del título. ¿Cómo motivarnos para seguir adelante con nuestra vida a pesar de los golpes? Hablo de todo tipo de golpes, no solo los particulares de cada uno en su pequeño mundo, incluyo también esos que salen en los diarios.
Volviendo a la motivación vital, para llamarla de alguna manera, creo que en Nitzsche encontré una buena razón para seguir eligiendo vivir al máximo. Está claro que hay que tener un objetivo, una meta, un sueño, un anhelo, un para qué!!
Lo más importante de nuestras vidas, de la de cada uno en particular, es encontrar un para qué. Que todo lo que hagamos tenga una razón, un deseo, un motor que sea lo que nos movilice a lograrlo. UN PARA QUE!! Después de leer esa frase, traté de aplicarla en todas mis áreas o zonas de influencia directa. El tener una razón para actuar, implica un compromiso por el cual llevar a cabo determinada acción o actividad. Al tener un resultado que alcanzar, y si nuestro compromiso con el mismo es real y auténtico, entonces siempre encontraremos una forma de llegar a él.
Una vez establecida la razón, y una vez convencidos de que esa razón justifica la acción, será el momento de buscar la forma de lograrlo. El cómo vendrá por añadidura!!! Siempre que tengamos un objetivo y estemos convencidos del mismo vamos a conseguir lo necesario para llevarlo a cabo.
Mientras más alto sea nuestro "PARA QUE" mucho mejor, porque esto será lo que nos mantendrá en movimiento!!! Son las utopías lo que hace que nos pongamos de pie y caminemos. De todas formas, una utopía es exigente. No es para medias tintas ni para tibios. Es para comprometidos y jugados, es para esos que no se dejan convencer por los demás que nada puede cambiar.
Para motivarnos, para empezar a caminar, busquemos "PARA QUE", anotemos las razones que hacen que nos levantemos todos los días y le pongamos actitud a la vida.
Volviendo a la motivación vital, para llamarla de alguna manera, creo que en Nitzsche encontré una buena razón para seguir eligiendo vivir al máximo. Está claro que hay que tener un objetivo, una meta, un sueño, un anhelo, un para qué!!
Lo más importante de nuestras vidas, de la de cada uno en particular, es encontrar un para qué. Que todo lo que hagamos tenga una razón, un deseo, un motor que sea lo que nos movilice a lograrlo. UN PARA QUE!! Después de leer esa frase, traté de aplicarla en todas mis áreas o zonas de influencia directa. El tener una razón para actuar, implica un compromiso por el cual llevar a cabo determinada acción o actividad. Al tener un resultado que alcanzar, y si nuestro compromiso con el mismo es real y auténtico, entonces siempre encontraremos una forma de llegar a él.
Una vez establecida la razón, y una vez convencidos de que esa razón justifica la acción, será el momento de buscar la forma de lograrlo. El cómo vendrá por añadidura!!! Siempre que tengamos un objetivo y estemos convencidos del mismo vamos a conseguir lo necesario para llevarlo a cabo.
Mientras más alto sea nuestro "PARA QUE" mucho mejor, porque esto será lo que nos mantendrá en movimiento!!! Son las utopías lo que hace que nos pongamos de pie y caminemos. De todas formas, una utopía es exigente. No es para medias tintas ni para tibios. Es para comprometidos y jugados, es para esos que no se dejan convencer por los demás que nada puede cambiar.
Para motivarnos, para empezar a caminar, busquemos "PARA QUE", anotemos las razones que hacen que nos levantemos todos los días y le pongamos actitud a la vida.
No me digan lo que no puedo hacer!!! Prefiero intentarlo!!!